Mercado laboral · Análisis
Desempleo juvenil en el interior: una brecha que los datos nacionales ocultan
La tasa de desempleo joven en Paysandú, Salto y Rivera duplica la cifra nacional. Detrás del promedio hay una historia de oportunidades que no llegan.
Un número nacional que borra tres realidades distintas
El INE reportó en el tercer trimestre de 2024 una tasa de desempleo juvenil nacional del 18,4% para personas de entre 15 y 24 años. Es un número que preocupa por sí mismo, pero que se vuelve más grave cuando se desagrega por departamento. En Paysandú, Salto y Rivera — los tres departamentos del litoral norte con mayor población joven fuera del sistema educativo — la tasa supera el 34%. La diferencia no se explica únicamente por la falta de formación: también incide la escasa densidad de empleadores formales en el interior, la migración de empresas hacia el área metropolitana de Montevideo y la baja conectividad de transporte que dificulta el acceso a empleos en zonas industriales de la costa.
Qué proponen los economistas y qué dice la evidencia disponible
Desde el Instituto de Economía de la UDELAR, investigadores han señalado que los programas nacionales de empleo juvenil — como Uruguay Trabaja o el Programa de Empleo Joven — tienen una cobertura territorial desigual: más del 60% de los cupos se cubren en Montevideo y Canelones. Las propuestas de descentralización del empleo público, los incentivos fiscales a empresas que contraten jóvenes en el interior y el fortalecimiento de la formación técnica en UTU son las tres líneas de política que cuentan con mayor respaldo académico. Sin embargo, los economistas advierten que los resultados de estas medidas demoran entre tres y cinco años en reflejarse en las estadísticas de empleo, por lo que la urgencia del problema exige acciones simultáneas en el corto y el mediano plazo.
